La demanda de formación virtual está en constante aumento debido, entre
otras razones, a nuevas necesidades de formación, desarrollo de planes de
formación continua en las empresas, poca disponibilidad de tiempo de parte de
los usuarios, dificultades de desplazamiento para atender cursos presenciales y
el potente y exponencial desarrollo de las tecnologías de información y
comunicación, especialmente a través de Internet.
De acuerdo con datos
de la Asociación Española de Normalización y Certificación, AENOR (http://www.aenor.es), más del 10% de la formación en España es virtual o mixta con un
crecimiento interanual del 30%. AENOR estima que las principales barreras que
frenan el crecimiento de esta actividad son: la tecnología poco conocida, los
desajustes entre la oferta y las necesidades, la calidad de los contenidos, las
fuentes de suministro desconocidas, la información sobre la oferta, la
adecuación del servicio, el reconocimiento de las titulaciones y la
accesibilidad para personas con discapacidad. Estos factores crean desconfianza
y se imponen como una barrera para que las personas decidan formarse de forma
virtual (1).
Para colaborar con las
empresas y los usuarios AENOR ha publicado en España la norma UNE 66181 que es
el primer estándar en el ámbito de la gestión de la calidad de la enseñanza
virtual. Este estándar pretende ser una guía para identificar las
características de las acciones formativas virtuales, de forma que los
compradores de formación virtual puedan seleccionar los productos que mejor se
adapten a sus necesidades y expectativas, y para que los suministradores puedan
mejorar su oferta y con ello la satisfacción de sus clientes o alumnos (2). El
modelo de calidad establecido por este estándar se basa en el ciclo de
satisfacción de las necesidades y expectativas de los clientes representado en
la siguiente figura:
Ciclo de la satisfacción de las necesidades y
expectativas de los clientes de la formación virtual
(AENOR, 2008).
(AENOR, 2008).
El estándar abarca las
acciones formativas destinadas a la incorporación al mercado laboral y para
mejorar la condición laboral y excluye la enseñanza reglada. Es de uso
voluntario y tiene por objeto aumentar la transparencia y confianza del
mercado. La norma define la formación virtual como aquella basada en el
uso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y que
fundamentalmente es no presencial. Se clasifica en tres tipos:
• Autoformación: formación virtual sin tutorización, basada en el
autoaprendizaje.
• Teleformación o formación en línea: formación virtual con
tutorización.
• Formación Mixta: formación virtual que contiene sesiones
presenciales.
Para cuantificar en
qué grado se satisfacen las necesidades y expectativas de clientes y alumnos,
se han establecido cuatro factores de satisfacción críticos: (a) Información, establece un conjunto mínimo de datos que han de suministrarse al cliente en la oferta de cualquier acción
formativa; (b) Empleabilidad,
representa en qué medida la formación virtual incrementa la capacidad del
alumno de integrarse en el mercado laboral o de mejorar su posición en su trabajo actual;
(c) Facilidad de asimilación, o
capacidad de la acción formativa virtual para estimular al usuario con el fin
de entender los contenidos y favorecer el aprendizaje; y (d) Accesibilidad, factor que trata de
cuantificar en qué medida la formación virtual puede ser comprensible,
utilizable y practicable con eficiencia y eficacia por cualquier persona (2).
La siguiente figura resume los parámetros de satisfacción de cada factor.
Artículos consultados
Cada factor tiene
hasta 5 niveles de valoración desde INICIAL a EXCELENTE. Para alcanzar un
nivel se deben cumplir todos los requisitos especificados en él y en todos los anteriores, si los hubiera. Una vez evaluados todos los factores los resultados se
resumen en una tabla que muestra los factores de satisfacción y los niveles de
calidad alcanzados. Para obtener la certificación la puntuación mínima es la
siguiente:
Valores mínimos requeridos para los factores de calidad (AENOR, 2008).
En la próxima entrega
detallaremos los factores de calidad descritos en este artículo para
proporcionar los criterios a seguir a la hora de seleccionar una formación
virtual.
Artículos consultados
(1)
Calidad de la formación
Online. Norma UNE 66181. CONGRESO INTERNACIONAL DE ACCESIBILIDAD WEB SIDAR
2010. 20 – 22 de Octubre de 2010. http://introduccionalastic.files.wordpress.com/2011/04/calidad_de_la_formacion_online.pdf
(2)
José Ramón Hilera González. UNE 66181:2008, el primer
estándar sobre calidad de la formación virtual. RED, Revista de Educación a
Distancia. Número monográfico VII.- 30 de Diciembre de 2008. Número especial
dedicado a la evaluación de la calidad en entornos virtuales
de aprendizaje. http://www.um.es/ead/red/M7/
